Hola, soy David y quiero crear la carrera que debí haber estudiado.

Yo estudié la mejor disciplina del mundo, el diseño interactivo. Suena genial, y lo es aún más, el diseño de interacciones humano interfaz enfocado en el usuario. Entonces la carrera de diseño interactivo debería ser genial, ¿No?

Bueno… Las intenciones fueron buenas. Profesores metidos en sus clases con ganas de que aprendamos todo lo que ellos saben. Y ahí empieza el problema.

Me intentaron enseñar lo que ellos sabían, pero, ¿de dónde habían aprendido sus conocimientos?, ¿cuándo?, ¿Por cuánto tiempo esos conocimientos iban a ser vigentes?

La respuesta como se la imaginarán no era del todo buena, saliendo de la universidad era experto en Dreamweaver, Flash, Photoshop, Illustrator, After Effects (sí, les gustaba Adobe), Maya y otros softwares interesantes, pero, qué pasó con el diseño interactivo, ¿de casualidad aprendí a conocer a mis usuarios para poder diseñar lo que ellos necesitaban?

Tristemente no, no me enseñaron a investigar a las personas detrás del uso de las cosas que iba a diseñar y las tecnologías estaban desactualizadas desde que empecé a cursar la carrera y ahí es donde me di cuenta. Si las personas desean estudiar la carrera más innovadora del mundo. No podemos enseñar soluciones sino habilidades.

El futuro va a cambiar y si queremos sobrevivir e éste y ser exitosos necesitamos estar adelantados, y para eso es vital aprender a solucionar problemas. Lo primero es que los profesores tengan experiencia en el mundo real y que estén dispuestos a aprender más que los alumnos.

Teniendo profesores curiosos se necesitan que las clases se conviertan en talleres y los profesores en consultores para que se hagan proyectos “REALES” que aparte de servir para un portafolio estén planteados para que solucionen problemas. Así los alumnos podrían tener su primera empresa, si generar dinero del trabajo realizado (similar al mundo real).

Hoy en día es prácticamente imposible que una universidad en México se preste a este tipo de metodologías y por eso cada vez empresas como EscuelaDeInternet ó Platzi están supliendo esa educación y estoy seguro que un día en México graduaré a la primera generación de diseñadores interactivos reales para que soluciones problemas.