Desarrollar un producto que nadie usaría es como aceptar joyería que te regala Sauron…

Va a acabar mal.

 

Yo fui uno de esos 9 reyes que tarde se convertirían en Nazgul, lo bueno, un cliente difícil me salvó.

Cuando estaba trabajando como director de operaciones en una agencia de desarrollo el 90% de mi tiempo se ocupaba en hablar con prospectos y escribir documentos de alcances sobre sus ideas para después ser desarrolladas.

El problema era que menos del 5% de esos documentos se convertían en ventas, no era de extrañar que la agencia estaba pasando por un momento difícil, y lo peor… Nuestro cliente más grande estaba a punto de cancelar el proyecto.

El cliente nos citó a mí y al director de la empresa para informarnos de que iba a exigir la devolución del anticipo y la cancelación del proyecto porque nos estábamos retrasando en las fechas de entrega, además que la ejecución del proyecto ya no le parecía correcta (Quería cambiar todo el flujo del desarrollo 😱).

En nuestra agencia no podíamos tomarnos el lujo de aceptar sus condiciones por lo que decidimos hacer un salto de fe al vacío y hacer una propuesta basada en mera intuición, íbamos a hacer una investigación del producto y de la competencia para mejorar el producto.

Nos sentamos a planear la forma en la que ejecutar la investigación y desarrollamos nuestro método: Diseño de productos en 14 pasos, estábamos cerca de algo grande, salvamos el cliente y además desarrollamos el que sería nuestro producto estrella: Workshops de trabajo para diseñar productos.

Con nuestros workshops de diseño de producto como requisito para desarrollar las aplicaciones no solo creamos un nuevo producto estándar que vender, sino que subimos el porcentaje de cierre de ventas de desarrollo (1 de cada 3 clientes que tomaban nuestro workshop, desarrollaban con nosotros) y bajamos la cantidad de documentos de alcances innecesarios, además de mitigar un poco el riesgo de no conocer el producto que vamos a desarrollar.

No puedo decir que en esa época estábamos diseñando experiencia de usuario (porque no nos sentamos con los usuarios), pero lo que sí podemos asegurar es que estábamos por el buen camino para ésto. Ya que el primer paso para desarrollar la empatía necesaria para hacer experiencia de usuario es crear la cultura de nunca parar de aprender, sólo es cuestión de transformar eso a nunca parar de aprender de tus usuarios.

Nunca pares de aprender ➡️➡️➡️ Nunca pares de aprender de tus usuarios.